TeorÃas
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Si hay algo que sobra en la etapa escolar de la vida es el tiempo. Imaginate un martes de junio de cuarto grado. SentÃs que estás en un túnel larguÃsimo: faltan cuatro dÃas –en la infancia, una eternidad– para que termine la semana; luego vendrán otras tres semanas –un desierto lleno de tiempo– hasta las vacaciones de invierno, que pasan mucho más rápido porque todo es más divertido; después faltarán unos meses que se miden en años luz, aunque sea una medida de distancia, para las gloriosas vacaciones de verano. Pero entonces recién te habrás movido un casillero en ese juego infinito e infernal que es la vida colegial. TodavÃa faltarán muchos, muchÃsimos, tantos casilleros que no te animás a contarlos. Leer más...
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La lista que sigue contiene una descripción breve de todos los homicidios dolosos ocurridos en el último año en Odense (160.000 hab.), la tercera ciudad más populosa de Dinamarca, el pago chico de Hans Christian Andersen y de Caroline Wozniacki. Odense está ubicada en la Isla de Funen.
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Imagino que todos conocen el clásico método para saber si un huevo es fresco o está algo pasado: se introduce el huevo en un recipiente lleno de agua de la canilla; si se hunde, es fresco, y si flota, no lo es. Si buscan en internet el motivo de este fenómeno, la explicación es siempre la misma: durante el proceso de deterioro del huevo se forman gases en su interior, que lo hacen flotar. Leer más...
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Post escrito antes del Mundial
1. En el fútbol básico, el fútbol de pocos jugadores, el maravilloso fútbol de los niños y de las canchas chicas, no existen los mediocampistas. O atacás, o defendés: a los mediocampistas los vomita Dios.
Todo lo que hacemos tiene manera de expresarse, de decirse. Toda acción tiene su palabra, no hay ninguna que no la tenga. Mientras actuamos, mientras hacemos algo, cualquier cosa, lo podemos pensar en palabras, lo podemos narrar. Lo que sentimos también tiene palabras. Cualquier sentimiento, hasta el más oscuro, hasta el más triste, tiene la suya.
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Una curiosidad: la oposición al matrimonio gay proviene de los descendientes ideológicos de quienes en 1888 se oponÃan a la ley de matrimonio civil. Esto es: una cierta tradición defiende con uñas y dientes la inmovilidad de una institución legal a cuyo nacimiento se opuso con tanta o mayor efervescencia que hoy.
Leer más...Cuenta la leyenda que ArquÃmedes, orgulloso por su descubrimiento de la palanca, exclamó: ¡dadme un punto de apoyo y moveré el mundo!
La idea, en realidad, es que una tarea aparentemente imposible puede lograrse, incluso con poco esfuerzo, si se da con el punto de ataque apropiado, el punto arquimédico en el que apoyar nuestra palanca.
Un amigo, que estudió biologÃa, tiene una teorÃa muy interesante sobre los hombres. Este amigo dice que el sector masculino de la población mantiene ciertas pautas que, si se miran de cerca, evidencian nuestro pasado evolutivo.
Es bastante cómico ir con él y sus amigos biólogos a cualquier sitio. Todos parecen compartir su teorÃa. Si llegamos a un bar y los hombres vamos a buscar las bebidas a la barra, alguien dice: “los machos traen el alimento a sus mujeresâ€. Asà todo el dÃa. De manera que terminás la jornada sintiéndote un mono.
Resumo aquà algunas de las ideas que fuimos desarrollando en el blog, relacionadas con la organización espacial de la ciudad:
Publicado en Oblogo 72
“No es el regalo, es saber que pensaste en mÆsuelta la chica que va al lado mÃo en el subte. Lo dice en tono suave, como avergonzada de tener que hacer semejante aclaración, y parecerÃa también sin intención de herir, sino más bien expresando milimétricamente lo que siente. Y yo imagino que la frase traspasa el celular y va directo al corazón de vaya a saber qué impávido del otro lado, ahora seguro tratando de argüir alguna respuesta o, con un poco de suerte, en silencio y boquiabierto porque la flecha llegó con la desilusión suficiente, por fin, a destino.
Leer más...Nos educaron en una única y sesgada visión de las cosas. Nos educaron en estereotipos, arquetipos, casos “emblemáticosâ€, promedios, etcétera. No nos educaron para ver singularidades sino pluralidades. Nos enseñaron una sola historia y no la infinidad de historias que componen la existencia de cualquier comunidad. Leer más...
La jugada es, a estas alturas, bien conocida por todos los amantes del fútbol. Diego recibe la pelota en su campo antes de recorrer más de media cancha con la pelota atada a su botÃn izquierdo, dejando atrás a cinco ingleses antes de eludir al arquero y convertir el gol. Todo en once eternos segundos, en once precisos toques.
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