Humor
- Agua oxigenada en aerosol.
- Microondas doble: para calentar dos cosas a la vez y ahorrar energía, tendría "dos pisos". Si ya existe no lo sé... ¡yo lo inventé igual!
Soy un mentiroso profesional y muy entusiasta. He desarrollado una habilidad extrema para el engaño. Lejos de ser una actividad miserable y cuestionable, la práctica y explotación de esta destreza me ha convertido en un hombre feliz y me ha beneficiado en múltiples oportunidades y en diversas áreas de interés.
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Hasta hace no demasiado tiempo, las casas de empanadas sólo vendían una poca variedad de sabores. Las opciones no salían de carne, jamón y queso, pollo, humita y atún (estas dos últimas ni siquiera eran fáciles de conseguir). Sin embargo, las modernas opciones de capresse, verdura, roquefort, calabresa, queso y cebolla, carne picante, carne cortada a cuchillo e innumerables etcéteras, ampliaron tanto la variedad que los negocios de empanadas se ven forzados a abominables métodos para intentar –sin éxito– diferenciar el contenido de cada una de ellas. Leer más...
LA QUE TE PONE LAS MONEDAS: A veces, pasa que el colectivo está lleno. Y está tan tan tan lleno que no se puede ni llegar a la máquina de las monedas: Quedás como en la entradita, en la situación de una visita indeseable atendida en el zaguán (“Ah, sí, esperame acá que ahora te traigo la plata”). De bronca, ni siquiera tomás la iniciativa de pedir el boleto: “Ya que me dejan acá, ya que me hacen este desaire entonces que me lleven gratis”. Leer más...
Anoche, por ejemplo, estuve pensando en la evolución de las cubeteras de hielo. Cuando era chico en los setentas había unas cubeteras de aluminio, como una bandejita dentro de la cual se ponía una rejilla de metal que dividía el agua en cubitos. Pero dividía mal, quedaban pegados por abajo y por los bordes; para vaciarlas había que azotarlas con mucha fuerza sobre la mesada de mármol y volaban pedazos amorfos de hielo por todas partes. Leer más...
Ésta no puedo dejarla pasar, porque me causó mucha gracia. Me la contó un amigo, al que llamaremos M. Al parecer, M solía frecuentar con un grupo de amigos un restaurante cuyos dueños y empleados evidenciaban un origen asiático. Bah, un restaurante chino. Un tenedor libre. Leer más...
Día 1: Compro el morrón.
Día 3: El morrón está un poco blandito. Lo debería usar, si no se va a poner feo.
Día 6: El morrón ya está cachuzo. Ya está incomible. Bueno, mañana lo tiro.
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Son casi las diez de la noche, todo está tranquilo en el barrio. De pronto llega una camioneta. A medida que se acerca a la esquina, va bajando la velocidad. Tiene vidrios polarizados, no se puede ver su interior.
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1) Euforia permanente, acompañada por risotadas por cualquier motivo, una desmesurada excitación sexual continua y amplios deseos de hacerle favores a los demás y regalarles cosas –porque no me gusta ver caras tristes mientras yo estoy contento– a un punto que los demás se sienten ligeramente incómodos. Pero no te importa porque estás en euforia permanente. Si son unos amargos, mala suerte. Leer más...
Dick: Estoy en la cola del super, ¿no? Espero dos horas y cuando me toca aparece una viejita y me dice "Joven, ¿me deja pasar que tengo tres cositas?". Son tres cositas: verduras, almacén y farmacia. Setenta y siete productos. Me siento mal... pero no la dejo pasar. Leer más...


