Frases de tapa y cierre
Un viaje de ida para los que están de vuelta.
Para la cartera de la dama y el bolsillo del caballero.
¿Ya me terminaste de leer? No, no me tires a la basura. Mejor, mirá a esa belleza sentada a tu derecha: soy tu excusa ideal para entablar conversación. Dirigile la mirada, levantá una ceja, sonreí levemente, y extendé la mano ofreciéndome. Cuando te mire sin entender, asentí con la cabeza. O si te encariñaste y no me querés ceder, también podés coleccionarme (soy perfecto para el revistero del baño). O si todavía te dura el entusiasmo con alguna de las notas que leíste, llevame a tu casa y leeme en voz alta frente a tu familia o amigos. O... blogo.
¿Ya me terminaste de leer? No, no me tires a la basura. ¿Qué le voy a decir a mi vieja cuando se entere de que no sirvo para este laburo? ¿Sabés lo que me costó convencerla de ser una Oblogo? Ella quería que fuera una revista con altos estudios, que fuera internacional, que me forme en las mejores universidades... ¿Sabés lo que me costó decirle: “vieja, yo quiero navegar en el mundo de los blogs, quiero hacer la diferencia, quiero que tengamos otra mirada”? Primero se me cagó de risa y segundo me dijo que no iba a llegar a ningún lado. Dale, dame una mano, ¡para así creer que es posible hacer lo que uno quiere!
El tiempo pasa, nos vamos poniendo tecnos.
¿Ya me terminaste de leer? No, no me tires a la basura. Subite al edificio más alto que encuentres, haceme un avioncito y enviame lo más lejos que puedas. Haceme llegar más allá de lo que alcances a ver y hacé feliz a otra persona del otro lado del horizonte.


