Frases de tapa y cierre
¿Ya me terminaste de leer? No, no me tires a la basura. Resucitaré de entre los desechos e iré en busca de tu cerebro para alimentarme. Si intentas deshacerte de mí, te buscaré y no será nada agradable cuando te encuentre. ¡Teme a mi ira! Oblogo, la revista maldita.
La revista que te hace olvidar que es un día de semana.
¿Ya me terminaste de leer? No, no me tires a la basura. Esto es como en la fila del cole mientras se iza la bandera, ¿te acordás? Te tiro del pelo y te digo “pasala” y lo tenés que hacer, aunque te vea la directora. Son códigos. Dale, no me tires a la basura. Leeme y pasala.
¿Ya me terminaste de leer? No, no me tires a la basura. Podés hacer algo muy productivo y sentirte orgulloso después. Recordá cómo nos conocimos, quizás salías del subte y me viste, o quizás nos presentó algún amigo/a tuyo/a que sabía que yo podía hacerte sonreír. No cortes este ciclo de felicidad y presentame a esa persona que creés que puede apreciarme tanto como vos.
Distinta, como las empanadas de humita.
¿Ya me terminaste de leer? No, no me tires a la basura. Yo no soy una revista, soy un marciano que viene de una galaxia desconocida donde todavía no se sabe que hay vida. Me alimento del contacto humano, quiero dedos nuevos. Pasame, prestame, regalame, ¡dame dedos!
¿Ya me terminaste de leer? No, no me tires a la basura. ¿Sabías que el 95% de los lectores de Oblogo guardan la revista para releerla? Eso es un problema, porque el 46% de esos mismos lectores la consiguió prestada de un amigo. Esto es un acertijo matemático de fácil solución: descargar el PDF de www.oblogo.com. ¡Ojalá todo fuera así de sencillo! Conservaríamos más amigos, entre otras cosas.
¿Ya me terminaste de leer? No, no me tires a la basura. Te transcribo el relato de una Oblogo, hallada en un tacho de la Plaza de la República. "Fue horrible. Primero me estrujaron hasta que me hicieron saltar un ganchito. Después fue todo oscuridad, podredumbre, asfixia, hasta que esa mano enguantada de amarillo me rescató del infierno". Ahora, esa Oblogo se recupera en el Office de los empleados de Cliba. Cambiá el mundo. Regalame.


