Frases de tapa y cierre
¿Ya me terminaste de leer? No, no me tires a la basura. ¿Sabés todo lo que tardé en encontrarte? Porque parece que todas las Oblogo somos iguales, pero no, yo estoy hecha sólo para vos. Para que solamente vos me tomes entre tus manos, me acaricies con los ojos, me lleves a tu casa... ¿Que a todos les digo lo mismo? Y... son 15.000 ejemplares. Mirá si por no decirlo, me pierdo al lector de mi vida.
¿Ya me terminaste de leer? No, no me tires a la basura. Tenemos que dejar Oblogos por todos lados: sueltas, en bolsitas, dentro de los cajones y cerca de los parabrisas de los autos. Cuando los extraterrestres visiten la Tierra, queremos que se lleven una buena impresión. Oblogo: la revista que nos deja bien parados.
¿Ya me terminaste de leer? No, no me tires a la basura. Pásasela a un amigo. De lo contrario, el fantasma de Elvis se te aparecerá vestido con una bikini rosa, cantándote la canción de Barney a las 3 de la mañana. Regalame, seguà la cadena. Te lo digo por tu bien.
¿Ya me terminaste de leer? No, no me tires a la basura. Voy a contarte un secreto: si me guardás debajo de la almohada, abierto en la página que más te gustó, te llevarás una sorpresa mientras dormÃs… Oblogo, la revista que se mete en tus sueños.
¿Ya me terminaste de leer? No, no me tires a la basura. Pensá que hay gente que no quiere leerme online. SÃ, sÃ, les gusta Facebook, hay veces que entran a Twitter, y su medio de comunicación principal es el mail. Cuando necesitan encontrarse se mensajean, y si no se encontraron suben las fotos de lo que pasó a Flickr. Pero a la Oblogo la quieren en p-a-p-e-l. A todos ellos avisales por Facebook, Twitter, Messenger, mail y SMS que tu Oblogo en papel está lista para ser leÃda. Te lo van a agradecer con un emoticón.
¿Ya me terminaste de leer? No, no me tires a la basura. Si me tirás, Diego Maradona va a llevar a Ariel Garcé al mundial de Sudáfrica. ¡Uy, no, eso ya sucedió! Bueno, no me tires y ya.
¿Ya me terminaste de leer? No, no me tires a la basura. Dejame en el escritorio de ese profesor con cara de malo el dÃa del examen. Vas a ver cómo aumenta considerablemente la cantidad de aprobados, y las clases a partir de ese momento son una fiesta. Oblogo: la revista que te ayuda a recibirte.
¿Ya me terminaste de leer? No, no me tires a la basura. Si tu vida es un total aburrimiento, si te persiguen los murciélagos a los gritos en plena oscuridad, si de dÃa te atormentan las palomas cagadoras de cabezas, si la tostada siempre te cae del lado de la mermelada... ¡largá la Oblogo después de leerla y recibirás la cura para tanta mala leche!
¿Ya me terminaste de leer? No, no me tires a la basura. Leeme de nuevo, una vez más; vas a entenderme de otra manera. Te vas a reÃr de algo que habÃas pasado de largo. Vas a encontrar cosas que no habÃas visto. Vas a dudar de si eras vos el que estaba leyendo hace cinco minutos. Cuando termines, probá de nuevo: vas a ver todo distinto otra vez. Hacelo varias veces, sin miedo, que al final seguÃs siendo vos, aunque mejor. Oblogo te ayuda a cambiar. Eso sÃ, fijate de vez en cuando en que estación estás, porque tu casa sigue siendo la misma.
¿Ya me terminaste de leer? No, no me tires a la basura. Vos pensás que me terminaste porque estás en la página 16, al pie de la contratapa. Pero es una ilusión. Cada número de Oblogo es un eslabón en una cadena infinita. Cada hoja forma parte de una hojarasca sin tiempo, de un árbol que se renueva en cada estación. Cada página es una superficie que se continúa en otras, formando una llanura que se pierde en el horizonte. El individuo no existe; soy una con el cosmos. Regalame o prestame, pero no cortes la cadena. No me tires.
¿Ya me terminaste de leer? No, no me tires a la basura. Haceme un rollito, meteme en una botella, encorchala y tirala al rÃo. Compartà el mensaje con los otros náufragos.
¿Ya me terminaste de leer? No, no me tires a la basura. Según un reciente estudio de mercado, las personas que coleccionan Oblogo son 74% más felices que la media, tienen relaciones sexuales en un promedio de dos veces por dÃa durante los dÃas de semana y hasta cuatro veces durante los sábados, domingos y vÃsperas de feriado. También se determinó que en el ámbito laboral, la relación entre empleados y jefes que leen Oblogo es muy buena o excelente, contra mala o regular en quienes no son lectores. El mismo estudio revela que la oleada tecnológica privilegia a quienes adquieren el hábito de guardar Oblogo: ellos poseen televisores LCD de por lo menos 50 pulgadas (3D LED), utilizan mp14 (contra el mp3 habitual en el resto de la población), y son propietarios de celulares que hablan por sà mismos y llevan los chicos al colegio. Finalmente, cabe agregar que 8 de cada 10 encuestados afirman que desde que apilan esta revistita en su mesita de luz, se sienten más jóvenes y sus conocidos les dan entre 10 y 15 años menos que su edad real. ¿TodavÃa pensás en tirarme? Estás avisado: Oblogo, la revista que todo lo cambia.


