Nombre: Diego Ariel Vega
Distribución: 50
Repartir Oblogo es repartir alegría, esperanza y belleza. Es una caricia para las retinas, una cachetada a las neuronas. Un cóctel molotov para despertarnos de la tramposa rutina que busca convertirnos en autómatas, día a día. Es generar una sonrisa, un llanto, una emoción, una carcajada desencajada, una bronca contenida, una opinión compartida o una indignación aprensiva. Éstas son algunas de las razones por las cuales elegí repartir Oblogo entre amigos, compañeros de trabajo del IFTS 13 y también entre algunos desconocidos. Comparto con otros embajadores algunos consejos y experiencias al respecto en una “Breve guía para repartir Oblogo y no morir en el intento” (http://bit.ly/9cdNxx).



