Nombre: Liz Acosta
Distribución: 50 ejemplares
Oblogo me llegó en su segundo número. Me dijo “Hola” en la línea B un lunes por la tarde. Me divirtió, me alegró el día. Nos empezamos a encontrar, hasta que un día se complicaron los horarios. Fue entonces que decidí ser embajadora para no perderme ningún número, y de paso traer esa misma alegría a la oficina y cambiar la onda. Desde entonces todos están expectantes y se sonríen cuando se las dejo en el escritorio. Oblogo hace que todos se olviden de sus problemas por un rato y tengan su cuota de risas necesaria para la buena salud.



